Eterna oscuridad de una mente con recuerdos

jueves, 21 de septiembre de 2017

Sobre Hanna Baker y sus 13 razones



Hace unas semanas acabé la serie Por 13 razones la cual trata temas tan jodidos como el suicidio, el bullying, la violación o el acaso, todo ello en el marco de trece cintas de casete donde Hanna Baker explica las razones de su suicidio. 

La serie en sí tiene sus trucos y alguna que otra trampa demasiado evidente, pero dejando a un lado eso, me parece totalmente hipnótica por la representación de los temas antes nombrados. Cada escena está envuelta en ese halo de misterio y tensión que te hacen seguir queriendo mirar para descubrir qué es lo que fue tan horrible como para hacer que una chica que nos presentan tan encantadora y maravillosa, haya querido cortarse las venas.

Aunque por encima de eso está la pregunta ¿Qué es lo que hizo Clay, el simpático protagonista para estar en una de esas cintas y ser causante de su muerte? Pero a eso volveremos luego, porque antes de saber lo que Clay hizo, tenemos otras razones, otras personas y otros hechos para hacernos ver que la única solución que le quedaba a Hanna era el suicidio.

SPOILERS desde aquí:

Y aquí es donde para mí surge la polémica, no en cómo relatan el suicidio, si hacen apología o no -que desde luego bajo mi punto de vista no lo hacen-. Para mí el dato a tener en cuenta son las razones del suicidio ¿Son tan horribles como las pinta Hanna? Se habla de que hay que ayudar a alguien que sufre acoso, estar al lado de alguien triste… pero ¿Era verdaderamente Hanna tan dramática como dice Alex y demás personajes durante la serie?

Y sí, es cierto que hay razones jodidas, de peso, como la violación, sin duda la peor de todas, que de hecho surge algo muy interesante en este punto, porque he leído decenas de críticas diciendo cosas como ¿Por qué va a la casa del violador? ¿Por qué se queda parada, es que es tonta? ¿Por qué no se larga? Sin embargo nadie habla de él, de Bryce, el violador, dan por hecho que es un monstruo, él es así así que la culpa la tiene ella. y AHÍ es donde reside el problema de la sociedad, porque no se preguntan ¿Por qué coño la viola? ¿Qué problema tiene ne la cabeza para forzar a chicas? ¿Por qué esas ganas de sentirse superior en todo momento? Porque la culpa es de Bryce, un hijo de puta acosador que no debemos tomar como alguien normal, si no parar a todos los tíos que son cómo él, nunca se puede tolerar que alguien haga algo a otra persona sin su consentimiento, jamás.

Aparte de ese hecho significativo, veamos las demás razones ¿Qué la pongan en una lista como mejor culo del instituto? ¿Qué un chico la robe ciertas cartas? ¿Qué otro que creía simpático acabe siendo un subnormal? ¿Qué alguien publique un poema suyo en una revista? ¿Qué una amiga no quiera saber de ella porque quiere ocultar su sexualidad y la joda por el camino? Vale, esta última es algo más jodida, sobretodo porque ese personaje es el más despreciable de la serie junto con Bryce y el puto orientador, del que luego hablaré.

Todas esas pequeñas cosas y las demás, son pequeñas cosas, sí, pero todo eso puede hacer un cúmulo que acabe explotando como hizo con Hanna, pero, así como todos deberíamos darnos cuenta de las cosas que hacemos y decimos a cada persona y ver lo que le podría afectar, también debemos ser conscientes de lo que nos afecta a cada uno. Solo nosotros somos capaces de controlar lo que nos hace daño, así que ¿Por qué no podemos hacer que nos den igual según qué cosas?

Creo que por dos motivos, por la sociedad, esa puta en la que siempre queremos encajar, con normas de mierda que en realidad solo los subnormales cumplen, pero hacen parecer que si no las acatas eres más bajo que ellos. Eso es lo que hay que cambiar, a la mierda las normas sociales. Claro que para un adolescente es aún más difícil, sobretodo por la segunda razón, y es que a esa edad crees que lo que estás viviendo es para siempre, aunque no solo ocurre en esa época de la vida, pero se acentúa, o te crees inmortal o crees que tu vida va a ser tan mierda como lo es ahora, pero todo pasa, nunca te sentirás siempre como te sientes ahora.

De todas sus razones hay dos que me sorprendieron porque se diferencian en que no son cosas que la suceden a ella, si no que ve. Me refiero a cuando observa la violación a Jessica y cuando presencia como Sherry se carga la señal que el viejo no verá y chocará contra el coche de Jeff matándolo.

La primera es fuerte, y es normal que sienta culpa, es probable que hubiera podido hacer algo, más que probable de hecho, pero debía haber intentado ayudar a Jessica en vez de entonar el mea culpa. Y el segundo es un sin sentido, lo primero porque ella no conducía y lo segundo porque trató de evitarlo a toda costa yendo lo más rápido posible a una gasolinera a llamar a la policía, por lo que ni culpa, ni responsabilidad ni nada de nada, no hay motivo de suicidio.

Y con esto llegamos a mi motivo favorito. 11, ONCE capítulos esperando la cinta de Clay ansioso, imaginando mil razones que podrían haberle llevado a tener su propia cinta, pero sin que ninguno de ellos acabe de encajara, pero ahí está, al fin vamos a saber qué es tan horrible como para que en boca de Tony: él tuviera la culpa de que Hanna se suicidara.

Pues resulta que ese motivo no es otro que estando en una cama, besándose por fin, a ella le entrara pánico, recordara lo que vio hacer a Bryce con Jessica y le empezara a gritan diciendo que se fuera de allí. Que el trauma aflorara en ella puede ser entendible, es algo jodido de ver y vivir, pero que, como según ella explica, deseara que Clay se quedara a consolarla a pesar de que ella le grita una y otra vez que se largue, es absolutamente absurdo.

Literalmente HA JODIDO LA VIDA DE CLAY PORQUE ELLA MISMA LE MANDÓ A TOMAR POR CULO. Clay es una de esas personas de las que me encantaría ser amigo, no tiene ni un ápice de maldad, ha querido y querrá a Hanna el resto de su vida y ella se lo paga incluyéndole en una cinta que explica que él es un motivo de su suicidio. Vaya hija de puta.

Porque si lo piensas, todos los que salen en la cinta hacen algo egoísta, piensan en sí mismos sin pensar en las consecuencias de sus actos, pero es que Hanna hace exactamente lo mismo, pero claro, ya no puede sufrir ninguna consecuencia.

Y ojo, tampoco es que esté diciendo que ella sea la mala, porque sé perfectamente lo que es sentirse como ella y querer dejar este mundo, de hecho, hice una lista con mis trece razones y me parece que son más jodidas que las de ella, pero creo que se equivocó totalmente en intentar dar una lección a quien no la merecía en absoluto.

Quizá si después de esa fiesta se hubiera disculpado, le hubiera explicado por qué lo hizo, le hubiera dicho lo que vio… todo hubiera sido diferente, porque Clay habría estado con ella en todo momento, pero no lo hizo ¿Por qué? Por ego y por miedo, dos de los mayores males de este mundo.

Es cierto que intentó pedir ayuda, y ahí está el otro gran villano de la serie, ese orientador que no podría orientar ni a una rata con un camino recto. Él mismo dice que antes de ese instituto estuvo en uno con bandas y peleas, estoy seguro de que acabó ahí porque consiguió que se mataran todos entre ellos. Es putamente inútil.

Y desde la primera vez que sale ya se le ve, no tiene ni puta idea de nada, está en otro mundo, es como esos profesores que ven a los mundos como un “algo” y no como personas. Esa clase de profesores que prefieren darte tres consejos de una mierda de manual a escucharte atentamente. Claro que por eso nadie confía en ellos, no los ven como personas.

En definitiva, me parece una serie magnífica porque abre debates que deben ser abiertos, pero hay que mirarla sin pestañear, porque no todo es blanco u oscuro, hay veces que necesitas ayuda y nadie te la da, hay momentos en los que tienes tanta mierda encima que parece que te va a sepultar, pero hay otros que tienes que pensar si de verdad esa mierda pesa tanto. Igual te cueste pedir ayuda, y quizá la pidas y nadie te la de, pero siempre te quedarás tú mismo, así que no te prives de la vida, a veces es de puta madre.

miércoles, 19 de abril de 2017

Sobre Orenthal James Simpson




Había oído hablar de él decenas de veces en series y películas; chistes, referencias, anécdotas… pero en realidad ni conocía ni sabía quién era realmente O.J Simpson.
En 2016 se estrenó una miniserie de ocho capítulos llamada ‘The people vs O.J Simpson’, estaba teniendo mucha repercusión y me decidí a verla sabiendo únicamente que O.J fue un famoso jugador de futbol y que fue acusado de un doble asesinato. Si me basaba en los chistes y referencias que había oído durante toda mi vida podía deducir que estaba entre rejas y era culpable, pero lo que me encontré fue algo que no esperaba.

El juicio que empezó siendo contra O.J se transformó en un circo (palabra más usada y que mejor lo define) fue un espectáculo que crearon los abogados defensores para distraer la atención de O.J y centrarla en el evidente y latente racismo que había (y hay) en Estados Unidos. 

El artífice de esta pantomima fue Jimmy Cocraham, fiero defensor del pueblo negro y que a mi entender les hizo más daño que los policías blancos que apalearon a Rodny King. En ese caso la “justicia” se puso de lado de los hombres que nos “sirven y protegen” dejando claro que las apariencias importan más que los hechos. Pero defender a alguien claramente culpable (porque Cocrahm no era tonto) solo por el color de su piel y que este hombre evidentemente traicione después a su raza… Lo que se debieron reír Trump o Furkham (este último, ´policía nazi y racista hasta la médula, vamos, como el primero, excepto en lo de policía).

Como circo que fue, ganaron los más payasos. Los que más ruido hacían y los que más tonterías soltaban. Las pruebas daban igual, los hechos y las evidencias también, era un grupo de negros bajo el yugo del hombre blanco, contra una mujer blanca que caía mal a las mujeres negras porque la veían prepotente (dicho por una miembro del jurado afroamericana que aún hoy no se arrepiente de su decisión).

Probablemente, junto con ‘The Jinx’ y ‘Making a Murderer’ son los mejores ejemplos de por qué esa cosa que llaman justicia no funciona en absoluto. El jurado llevaba casi un año encerrado y solo querían irse, les daba igual O.J, les daba igual las personas asesinadas y les daban igual los abogados. Habría hecho falta un Fonda para poner cordura como el de ‘12 hombres sin piedad’.

Por supuesto ser una cara reconocida cuenta, la gente odia descubrir que está equivocada en algo, asumir un error puede ser la cosa más difícil a la que se enfrenta una persona, aunque ese error no pueda predecirse, como tener de ídolo a un asesino, por ello deseas y llegas a creer en su inocencia. Todo tiene que ver con la percepción, los prejuicios, los miedos, los deseos… la justicia ciega no existe.

La miniserie es un retrato muy real a lo que de verdad ocurrió, tiene el humor negro perfecto que impregnó todo aquel caso, sin embargo, solamente se centra en el juicio, algo que puede solventarse viendo la miniserie documental ‘O.J Made in América’ título, para mí, perfecto, ya que así se define el mismo O.J en una conversación telefónica desde la cárcel mientras se celebraba el juicio, decía algo como: “Yo no era así, América me ha hecho así.”

El documental ganador del Oscar va desde los primeros días de universidad de O.J hasta el día de hoy pasando obviamente por el juicio. Es el complemento perfecto para la serie, te dice cómo era él y porqué lo era y porqué acabó donde acabó. Todo el tema da para una tesis doctoral, desde luego.
O.J nunca luchó por el pueblo afroamericano, se desvinculó totalmente de sus problemas, pero el pueblo afroamericano lo veía de su color, así que era suficiente para defenderle. O.J se creía Dios, y con razón, básicamente hizo lo que le dio la gana durante toda su vida y siempre salió airoso, así que ¿Por qué no seguir así?


Era un hombre negro que se ocultaba detrás de una sonrisa blanca. Porque nunca la frase “era muy simpático, siempre saludaba” había tenido más sentido. Jugaba con su imagen, él lo sabía, sus abogados lo sabían y la gente de color no lo quería reconocer. Cualquier otro hombre anónimo no habría tenido el tremendo apoyo que tuvo él.

Para no destripar el final del documental en caso de que no conozcas el caso, no diré que ocurre, pero la forma en la que ocurre es una maravilla, casi poético.
En definitiva, tanto la mini serie como el documental, cinematográficamente hablando con una maravilla que no se puede perder, psicológicamente es de estudio. Es para mirar al mundo y ver todo lo malo que hay en él, nada funciona, ni en términos de leyes ni en la raza humana ¿El problema? Que hay gente que lo sabe, pero en vez de cambiarlo, prefiere aprovecharse de ello ¿La solución? La eliminación total de los prejuicios. O sea, que no hay solución posible.